300 - Boletín #300

En la primavera de 1839, Richard Wagner, tras una estancia de un par de años en Riga, acuerda con su esposa Minna escapar de sus acreedores de la capital letona, algo que no le iba a resultar fácil ya que de los 300 rublos que allí había ganado, la mayoría habían ido a pagar sus deudas en Alemania. Su viaje terminó en París, ciudad que tiempo después abandonaría para marcharse a Suiza. En su nuevo viaje fue imprescindible la ayuda de 300 francos que le prestó su buen amigo Franz Liszt. Muchos años después, ya como compositor reconocido, y para financiar su futuro Festival de Bayreuth, Wagner ideó unas tarjetas patrocinadoras que aseguraba a su poseedor asistir a tres ciclos completos de El Anillo, previa aportación de 300 táleros.

 

Este es el boletín número 300 de la Guía del Festival de Bayreuth enviado el 28 de octubre de 2022. Si no quieres perderte ninguno, no lo dudes y suscríbete ya.